16 de mayo de 2013

¡Nuevas adquisiciones!

La semana pasada visité una mercería gigaaante, de venta al por mayor, en la que cada objeto me sorprendía más que el anterior. Lo cierto es que muchos de los gadgets expuestos ya los conocía, pero nunca me había decidido a probarlos. Cuerda para hacer ganchillo, bastidores para bordar a máquina, hilo metálico para coser, agujas para pasar cintas, rotuladores con tinta lavable, agujas de media para niños... ¡Me lo hubiera llevado todo (y, encima, a buen precio)!

Al final compré lo que necesitaba (varias bobinas de trapillo, cremalleras invisibles, alfileres, jaboncillo e hilos para la overlock), y lo que no necesitaba, también... 

Estoy enamorada de los hilos fluorescentes, que no son para mí, sino para mi madre, y de la máquina de hacer bieses adhesivos. Además, ahora que me he aficionado a hacer media, las agujas circulares me van a ir perfectas para llevarlas en el bolso cada día. En la foto también se ve mi último objetivo: a¡prender a hacer bordado ruso con la aguja mágica! :)






12 de mayo de 2013

Sábado de mercadillo

Lluvia, viento, nubes y sol. El sábado tuvimos un poco de todo en el mercadillo Demanoenmano. Diluvió a primera hora, pero el viento se llevó las nubes y, al mediodía, hizo un sol esplendoroso.
Para ser nuestro primer mercadillo (Laura, de Zapasworld Designs, y yo compartíamos puestecito), la cosa fue bastante bien ;)












9 de mayo de 2013

Punto del derecho y del revés

Ayer estuve junto con unas amigas "costureras" en la presentación del libro Muñequitos de punto en la librería +Bernat. Nunca había estado allí, ¡y debo reconocer que es un sitio precioso! Al llegar, estaba todo dispuesto: packs con lana y agujas para las tejedoras que no traían material, patrones para todas y una profe de lujo, Laura, de Nido de Abeja.
El objetivo inicial era hacer un pajarito de punto, pero las novatas con las dos agujas -yo entre ellas- no llegamos ni a empezar el patrón... Eso sí, aprendimos montar puntos y a hacer puntos del derecho y del revés. Y casi podría decir que también nos iniciamos en el mundo del canalé. Una clase súper productiva y, en mi caso, necesaria, para cogerle el gustillo a esto de trabajar con dos agujas y poder decir que, por fin, ¡¡he aprendido a hacer media!! :)








7 de mayo de 2013

Preparativos...

Este sábado estaré en el mercadillo Demanoenmano, en el CCCB. Se trata de un mercadillo en el que se venden objetos y ropa de segunda mano, así como productos de nuevos creadores que quieren darse a conocer o exponer y vender sus trabajos.
Habrá música, buen ambiente y -eso espero- sol. ¡Os invito a pasar por allí! ;)
Tenéis más información en http://demanoenmano.org. Y también en facebook.com/demanoenmano.bcn.

Hoy he empezado a preparar lo que necesito. De momento ya tengo las tarjetas, algunos collares y broches y las bolsitas.











6 de mayo de 2013

Presentación y taller

El jueves presentan el libro Muñequitos de Punto (Libros Cúpula) en la librería +Bernat. Una iniciativa en la que colabora Nido de Abeja, ideal para aprender a hacer punto. Y, visto mi éxito con las dos agujas, he decidido apuntarme... ;)





3 de mayo de 2013

Esta vez, sí

He decidido que, de una vez por todas, debo aprender a hacer punto. Lo he intentado varias veces con cierto éxito (los puntos quedaban medio decentes), pero siempre lo he dejado antes de terminar el proyecto.
Pero esta vez va en serio. De verdad. Tengo que terminar algo, lo que sea: una bufanda, un gorro, un bolso... Sólo para demostrarme que puedo hacerlo y para poder eliminar un elemento más de mi "lista de deberes" (esa lista de la que ya he hablado alguna vez y que crece y crece...).
Ya tengo el material preparado. Una madeja de lana en blanco roto y una par de agujas del número 8. Y, lo más importante, una guía de puntos y patrones de hace más de cuatro décadas que me regaló mi madre cuando, hace más de tres años, le dije: "He decidido que, de una vez por todas, debo aprender a hacer punto".

1 de mayo de 2013

¡Rápido y resultón!

Ya he comentado alguna vez que me encanta trabajar con trapillo. Es fácil (los puntos se ven claramente y seguro que no clavas el ganchillo entre las hebras del material, ¡porque no tiene hebras, es un tejido!) y la labor crece rápidamente. Tenía en casa una bobina de trapillo un poco elástico y llevaba tiempo pensando en hacer un cesto para colocar los trozos de tela que me sobran al terminar los proyectos.

Y, por fin, ayer me decidí. Busqué patrones por internet, pero, al final, puesto que sólo tenía una bobina de trapillo, tuve que improvisar. Hice y deshice la labor varias veces para que ni sobrara trapillo ni faltara...

Al final, este es el resultado: